Contenidos

Otras enfermedades

Existen muchas otras patologías en las que el ECG presenta alteraciones que pueden ir desde cambios ligeros de la repolarización a patrones de crecimiento evidente de cavidades, bloqueo de rama o incluso patrones que sugieran isquemia miocárdica o necrosis, así como diferentes arritmias activas o pasivas. En las siguientes páginas describimos las alteraciones más características que pueden observarse durante algunos de estos procesos (Braunwald, 2001).
Enfermedades  infecciosas.  Ya  se  ha  mencionado,  al  exponer la miocarditis (Cap. 22), que  las  enfermedades  infecciosas de  origen  viral  o  por  otras  etiologías  pueden causar a veces alteraciones del ECG, especialmente de la repolarización temporales,  que  no  suelen  ser  muy  evidentes, y sin un significado clínico. En caso de shock séptico las alteraciones pueden ser mucho más llamativas y pueden incluso desencadenarse  arritmias  ventriculares  malignas (Fig. 24.7).
Cirrosis hepática. A menudo puede encontrarse un bajo voltaje generalizado con ondas T planas o ligeramente negativas.
Anemia.  A menudo  se acompaña de  taquicardia sinusal y alteraciones ocasionales de la  repolarización,  que  suelen ser leves y en forma de onda T plana o ligeramente negativa, así como de una depresión habitualmente leve del segmento  ST.
Feocromocitoma. Las crisis hipertensivas, aunque son frecuentes, no se dan en más de un 50% de los casos. Los pacientes a menudo presentan síntomas como cefalea, palpitaciones, sudoración, etc., pero  al  menos  un  10%  de las crisis  son totalmente  asintomáticas. El  ECG está  alterado en casi un 75% de los casos. Pueden aparecer diferentes arritmias activas debido al aumento de las concentraciones de catecolaminas, que pueden ir de la taquicardia sinusal a las taquiarritmias supraventriculares y ventriculares, a veces también con un acortamiento del intervalo PR. También puede observarse crecimiento ventricular izquierdo, así como bloqueo de rama izquierda (BRI), alteraciones de la repolarización y ondas Q compatibles con necrosis, especialmente en casos con miocarditis o miocardiopatía dilatada. Muchos de estos hallazgos son reversibles, al menos en parte, al resolverse la patología.
– Enfermedades sistémicas (especialmente amiloidosis, sarcoidosis y hemocromatosis) . Todo ello puede provocar una afectación miocárdica más o menos significativa, que puede derivar en una  miocardiopatía  y/o  una  afectación del sistema específico de conducción. Debido a esto el ECG puede mostrar un patrón de: 1) crecimiento de cavidades (auricular y ventricular); 2) diferentes tipos de bloqueo auriculoventricular (AV) o bloqueo de rama, y 3) ondas Q de  necrosis  (Fig.  22.3).  Estos  pacientes  a  veces  también pueden presentar arritmias ventriculares graves (taquicardia ventricular [TV] sostenida).
– Enfermedades neuromusculares. El ECG a menudo es patológico y presenta alteraciones de la onda  P,  del  complejo QRS y/o del ST/T, así como diferentes tipos de arritmias. En la distrofia muscular progresiva de Duchenne, el ECG prácticamente siempre es patológico. Es habitual la  aparición  de  patrones  sugestivos  de  crecimiento ventricular, especialmente de crecimiento ventricular derecho y/o un bloqueo de rama derecha (BRD) habitualmente incompleto (Fig. 23.6). En la enfermedad  de  Steinert (distrofia muscular  miotónica), las  alteraciones  que se encuentran con mayor frecuencia son los signos de crecimiento de cavidades, las alteraciones de la repolarización, los trastornos de la conducción, las ondas Q patológicas y las arritmias, especialmente  la  FA  (Fig.  23.7). En la ataxia de Friedreich puede haber ondas Q de necrosis y ondas T negativas  difusas.
- Enfermedades reumáticas . La mayoría de enfermedades reumáticas  con  afectación  sistémica,  especialmente  la  artritis reumatoide,  la  esclerodermia  y  el  lupus  eritematoso acaban provocando afectación coronaria, pericárdica y/o miocárdica,  así  como  diferentes  tipos  de  arritmias,  con mayor frecuencia que en la población general. Por lo tanto, el  trazado ECG puede mostrar  diferentes  tipos  de  alteraciones en  relación  con  la  patología  implicada.
- Enfermedades renales. Las alteraciones ECG son consecuencia de la hipertensión que habitualmente afecta a estos pacientes. También puede observarse otras alteraciones del ECG por insuficiencia renal crónica, debidas especialmente a las alteraciones iónicas secundarias (hiperpotasemia) (véase más adelante).
- Enfermedades psiquiátricas. Diferentes enfermedades psiquiátricas  como la anorexia nerviosa   (Vázquez,   2003) se acompañan de alteraciones ECG, secundarias o no a alteraciones iónicas.  Entre  éstas  se  encuentran  la  bradicardia  sinusal,  un  intervalo  QT  largo  e  incluso  muerte súbita.

 
Apartado anterior Siguiente apartado