Contenidos

Isquemia miocárdica y muerte súbita

Los SCA especialmente los STEACS se asocian a menudo a la muerte súbita (MS). Hoy en día, con los tratamientos actuales, el número de casos con complicaciones del infarto a largo plazo como insuficiencia cardíaca y fracción de eyección deprimida es mucho más bajo. No obstante, la cardiopatía isquémica sigue siendo responsable de muchos casos de MS, y éste es probablemente el reto más importante de la cardiología moderna. Los casos de muerte súbita, presumiblemente por IM pero sin comprobación analítica, corresponden al tipo III de la nueva clasificación de IM (Thygessen, 2012).
En EE.UU. la cardiopatía isquémica está presente en un 80-90% de los casos de MS, pero esta asociación en el área mediterránea es inferior (Subirana, 2011). Globalmente, tal como muestra la figura 20.2, en menos de un  50%  de  los casos de MS, existen datos clínicos (presencia de angina) (Marcus, 1998; De Vreede, 1997), electrocardiográficos (ECG) (cambios del ST en el registro Holter) (Bayés de Luna, 1989), o angiográficos (trombosis aguda) (Spaulding, 1997) que demuestran que la isquemia aguda es el factor desencadenante de la MS. Además, también en menos de un 50% de casos de MS en presencia de cardiopatía isquémica existen evidencias anatomopatológicas de que un infarto agudo (trombo fresco) sea el responsable de la MS (Burke, 1997; Subirana, 2011). Estas conclusiones son importantes porque dejan claro que solamente en un 50%, aproximadamente, de los casos de MS, ésta se debe  a  un  ataque  isquémico  agudo.  Probablemente, en la mayoría de casos restantes de MS en pacientes con cardiopatía isquémica, la causa de muerte sea una taquicardia ventricular (TV) sostenida debida a una reentrada alrededor de una cicatriz antigua de infarto que desencadena una fibrilación ventricular (FV). Es interesante resaltar que en el área mediterránea se ha observado una mayor incidencia de casos de MS asociada a hipertrofia ventricular izquierda (HVI) que en EE.UU. (Subirana, 2011). Para más información acerca de MS e isquemia, consúltese capítulos 16 y 20 (Bayés de Luna, 2011) y bibliografía de referencia (p. IX).

 
Apartado anterior Siguiente apartado