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Clasificación

Hay diferentes maneras de clasificar las arritmias cardíacas.
De acuerdo con el lugar de origen, las arritmias se dividen en supraventriculares (las que tienen su origen en el nodo sinusal, las aurículas, y la unión AV) y ventriculares.
De acuerdo con el mecanismo subyacente, las arritmias pueden explicarse por: 1) la formación anormal de impulsos (automatismo aumentado y actividad eléctrica desencadenada); 2) diferentes tipos de reentrada; 3) disminución del automatismo, y 4) alteraciones de la conducción (véase más adelante).
Desde el punto de vista clínico: las arritmias pueden ser paroxísticas, incesantes, o permanentes . Las  primeras  ocurren de repente  y  desaparecen  también  bruscamente,  a  menudo de forma espontánea (p.  ej.  las  taquicardias  paroxísticas por reentrada de la unión AV o el bloqueo AV paroxístico). Las permanentes siempre están presentes (p. ej.  la  fibrilación auricular [FA] crónica),  y  las  incesantes  se  caracterizan  por su   presencia   intermitente   pero   repetitiva.
Por último, desde el punto de vista ECG, las arritmias pueden dividirse en dos tipos: activas y pasivas (Tabla 14.1).
Las arritmias activas, debidas a aumento del automatismo, reentrada o actividad eléctrica desencadenada (véase más adelante y en la Tabla 14.2), originan complejos prematuros aislados o repetitivos que aparecen en el electrocardiograma (ECG) antes de la cadencia del ritmo sinusal normal. Los complejos prematuros pueden tener su origen en un foco ectópico extrasistólico o parasistólico que puede ser supraventricular o ventricular. Los complejos extrasistólicos presentan un intervalo de acoplamiento fijo, mientras que los parasistólicos lo tienen variable. Los complejos prematuros repetitivos incluyen  todos  los tipos  de  taquiarritmias  supraventriculares o ventriculares (taquicardia, fibrilación, flutter). Un bloqueo unidireccional está presente en alguna parte del circuito en las arritmias activas debidas a un mecanismo reentrante  (Fig.  14.10)  (véase  reentrada).
Las arritmias pasivas ocurren cuando la formación de los estímulos cardíacos y/o la conducción de los mismos se encuentran por debajo de la normalidad debido a una depresión del automatismo y/o a un bloqueo de la conducción de los estímulos en las aurículas, la unión AV, o el SEC intraventricular.
Desde el punto de vista ECG, muchas arritmias cardíacas pasivas presentan un ritmo cardíaco más lento de lo esperado (bradiarritmias). Sin embargo, un retraso en la conducción o bloqueo del estímulo en algún lugar del SEC, por ejemplo, bloqueo de primer grado o algún tipo de bloqueo de segundo grado sinoauricular AV puede existir sin presentar un ritmo lento. Por lo tanto, de acuerdo con lo expuesto, los bloqueos a nivel auricular o ventricular pueden considerarse arritmias y, de hecho, los hemos incluido como tales en nuestro libro Arritmología clínica. Sin embargo, en este libro los hemos estudiado como una entidad aparte en los capítulos 9 y 10. El diagnóstico ECG de arritmia pasiva se puede hacer cuando se puede demostrar que los cambios ECG se deben a una depresión del automatismo y/o de la conducción en alguna parte del SEC, sin que esto origine en el ECG un complejo prematuro, como ocurre en la reentrada (véase reentrada).

 

 
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