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Otras variantes del ECG normal

sexo
 
Con más frecuencia en hombres que en mujeres (Fig. 6.25) se puede ver una elevación del punto J superior a 0,1 mV (y a veces hasta > 0,2 mV) en las derivaciones precordiales derechas, acompañado de una elevación del segmento ST de ascenso rápido y un poco convexo en relación con la línea isoeléctrica, y de una onda T positiva asimétrica es más frecuente en hombres que en mujeres (Surawicz, 2003) (Fig. 6.25).
Mujeres de edad media presentan a menudo en precordiales derecha una onda T negativa pero con inscripción asimétrica (véase la onda T).
De hecho, diferentes sofisticados parámetros de la morfología de la onda T que se usan para la evaluación de riesgo (Porthan, 2009) presentan diferencias de género en su valor pronóstico.
Otras diferencias: a) existen diferencias en el valor del intervalo PR que es más corto en las mujeres (Magnani, 2010) (véase antes); b) la alternancia de la onda T es mayor en mujeres sanas que en los hombres sanos (Burattini, 2010), y c) las mujeres con y sin crecimiento ventricular izquierdo tienen voltajes de QRS
menores y también una duración menor del QRS que los hombres (Okin, 2006).
Raza
 
Se ha demostrado (Vitelli, 1998) que las diferencias raciales en el ECG no se pueden explicar exclusivamente por las variaciones en los factores de riesgo de enfermedad coronaria.
La población sana de raza negra de EE.UU. en comparación con la población sana de raza blanca presenta un voltaje de QRS mayor (más criterios de voltaje de Cornell de crecimiento del
 
ventrículo izquierdo), más cambios del segmento ST/T en V1-V2 y un intervalo PR más largo. Por otra parte, el intervalo QTc fue más corto en los afroamericanos.
También se han descrito otros cambios comparando distintas razas. Recientemente se ha publicado (Olson, 2011) que el punto J elevado se asocia con un riesgo aumentado de MS en blancos y mujeres, pero no en negros y hombres.
Hábito  constitucional
 
Sujetos sanos muy delgados presentan en general un ÂP y ÂQRS a la derecha con un voltaje más alto del QRS, en especial en las derivaciones laterales e inferiores.
Sujetos con obesidad mórbida suelen  presentar  un  bajo  voltaje del ECG (QRS y la onda T), especialmente en las derivaciones precordiales,  y  cumplen  mucho  menos  los  criterios  de  voltaje de HVI (Domienik-Karlowicz, 2011). En general, el ÂQRS se desplaza hacia la izquierda a medida que aumenta la obesidad (Frank, 1986). El bajo voltaje también se puede observar en los pacientes  con  anasarca  (Madias,  2001).
 
 
Cambios transitorios de la repolarización
 
Pueden verse de forma espontánea o durante una prueba de esfuerzo debido a la hiperventilación (Figs. 7.46 y 7.47) y también se pueden presentar después de la ingestión de alcohol, comidas copiosas, etc.

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