Contenidos

Rotaciones del corazón

El corazón puede girar sobre tres ejes: anteroposterior, longitudinal y transversal
rotación sobre el eje anteroposterior (fig. 7.28-7.32)
 
La rotación sobre este eje origina una verticalización u horizontalización del corazón. Los cambios más notables, y los más útiles para este diagnóstico, se ven en VL y VF (PF).
 
 
Corazón vertical
 
Se observa especialmente  en  personas  con  hábito  asténico. El asa de QRS se dirige hacia abajo y gira en horario en el PF, y una gran parte del asa queda en el hemicampo positivo de VF con su inicio en general, en el hemicampo negativo. En VL la morfología es  rS con generalmente  ondas P y  T de poco voltaje T (Figs. 7.29 y 7.30). Cuando en VL se registra una morfología QS,  las  ondas  P  y  T  suelen  ser  negativas  o  sólo  ligeramente
 
positivas debido a que la morfología QS representa el registro de los potenciales intraauriculares izquierdos. La morfología de las derivaciones de PH pueden ser diferentes (Figs. 7.29 y 7.30) según cuáles sean las rotaciones asociadas (véase más adelante).
 
 
Corazón horizontal
 
Se observa especialmente en los sujetos obesos. El asa de QRS se dirige ligeramente hacia arriba hasta cerca de –20°, pero no más allá de –30°, y gira en sentido antihorario en el PF. Una gran parte del asa de QRS cae en el hemicampo positivo de VL, pero con el inicio en el hemicampo negativo. Esta asa es relativamente cerrada, en contraste con la del hemibloqueo izquierdo superoanterior, en el que el asa está abierta y dirigida más hacia arriba. Esto explica la morfología de las figuras 7.31 y 7.32.
 
 Rotación sobre el eje longitudinal (Figs. 7.33-7.35)

La rotación sobre este eje puede ser un sentido horario (dextrorrotación) o antihorario (levorrotación). Las derivaciones más útiles para diagnosticar esta rotación son las precordiales (PH).

Dextrorrotación
El ventrículo derecho está situado más hacia delante de lo normal (rotación horaria) y todas las derivaciones precordiales registran morfologías del ventrículo derecho o morfologías de transición entre los ventrículos derecho e izquierdo. El asa VCG en el PH es antihorario, con la parte final del asa dirigida hacia
atrás y la derecha (S hasta V6). No se registra la onda q en las derivaciones precordiales porque el asa se dirige desde su inicio a la izquierda (Figs. 7.33 y 7.34).

Levorrotación
Cuando el corazón gira en sentido antihorario, el ventrículo izquierdo se enfrenta con las derivaciones intermedias precordiales  o incluso con las derechas, lo que explica morfología RS o incluso R en V2 que se registra en casos de extrema levorrotación.
El asa VCG en el PH gira en antihorario y está dirigida menos hacia atrás de lo normal, estando la última parte del asa dirigida a la izquierda, y no a la derecha (Figs. 7.33 y 7.35).
Con ecocardiografía bidimensional se ha demostrado (Yanagisawa,1981) que la levorrotación puede explicarse por un desplazamiento de la aorta sin que necesariamente está presente un crecimiento del ventrículo izquierdo.
El concepto de levorrotación es útil para explicar algunas variantes de la morfología normal del QRS, como por ejemplo los complejos QRS de gran voltaje en V2-V3. Sin embargo, es mejor no considerar que la levorrotación es la única responsable de la presencia de estas morfologías, pues lo más probable es que las ondas R altas en V2-V3, que se ven en algunos casos de crecimiento de V1, se deban más a la presencia de hipertrofia septal o crecimiento biventricular que simplemente a  levorrotación.

Rotación sobre el eje transversal
 
Hay algunas dudas sobre la forma en que se produce esta rotación, así como de la utilidad y la autenticidad de este diagnóstico clínico. Es posible que en algunos corazones normales o patológicos la morfología QI, QII, QIII y SI, SII, SIII descritas por Cabrera (1963) como debidas a la desviación del ápex hacia delante o hacia atrás puedan explicarse total o parcialmente por un cierto grado de rotación cardíaca sobre  el  eje  transversal (Fig. 7.36). Sin embargo, estas morfologías también pueden deberse a otras causas. En concreto, se ha demostrado (Bayés de Luna, 1982, 1987) que la morfología  SI, SII, SIII que se observa en individuos sanos se asocia a retraso de la conducción del estímulo en la zona anterior subpulmonar del ventrículo derecho, probablemente como resultado de una variación en la distribución de Purkinje de dicho ventrículo, y también se ve frecuentemente en algunos casos de crecimiento del ventrículo derecho (véase caps. 10 y 11).

 
rotaciones combinadas
 
El corazón normal presenta a menudo más de una rotación. Las siguientes son las asociaciones más comunes.
 
Con ÂQRS derecho (SI QIII) (Fig. 7.30).
2 . Horizontalización con levorrotación, que se caracteriza por:
 
1 .  Verticalización  con  dextrorrotación,  que  se  manifiesta por:
 

 Con ÂQRS izquierdo (Fig. 7.32).
 
3 .  A  veces,  la  horizontalización  predomina  sobre  la  levorrotación,   y   en   esta   situación,   el   ventrículo   izquierdo   queda situado más arriba y a la izquierda y no tan adelante, y el ventrículo derecho está debajo y por delante del ventrículo izquierdo. En esta situación, las derivaciones bajas precordiales izquierdas pueden estar enfrentando el ventrículo derecho o una zona de transición, a pesar de la horizontalización, lo que explica la persistencia de la onda S hasta V6. Esta asociación, corazón horizontal con RS hasta V6, debe diferenciarse de hemibloqueo de la división superoanterior de la rama izquierda. En este último caso, el ÂQRS está más allá de –30° en el PF, lo que justifica el hecho de que en la derivación II la onda R sea inferior a 5 (compárese Fig. 11.36 con Fig. 7.31).

4. En los corazones verticales (VL y VF ) a veces hay morfología qR en V3-V4, por lo general con una pequeña S. Esto probablemente se debe a que el corazón es muy vertical y el electrodo colocado en el lugar de V3 en realidad equivale a V4- V5 (Fig. 7.29).

 5 . Cuando  hay  dextrorrotación  con  horizontalización (Fig. 7.37),  el asa de QRS presenta rotación horaria en el PF y el vector máximo está situado  entre  10  y  30°,  lo  que  explica que a veces se registre una onda «q» evidente en III y una onda
«S» marcada en I. Esta morfología se puede confundir con un infarto inferior. Sugiere el origen posicional lo siguiente: a) una onda «q» limpia y estrecha (< 0,04 s de duración), aunque sea relativamente profunda; b) ondas «q» ausentes o muy pequeñas en II y VF; c) una onda T en II negativa, pero asimétrica; d) una onda «r» inicial mínima o inexistente en VR, y e) normalidad en el resto del ECG.

 

 
Apartado anterior Siguiente apartado