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Aparatos de registro

Los electrocardiógrafos (aparato de registro del ECG) registran la actividad eléctrica cardíaca que les lelga mediante cables a partir de unas placas metálicas colocadas en diferentes puntos del cuerpo, llamados derivaciones. Consisten fundamentalmente en un amplificador que magnifica las señales
 
eléctricas, y un galvanómetro que mueve la aguja de inscripción (Cap. 2). El movimiento de la aguja está en relación con la magnitud del potencial eléctrico generado por el paciente. Este potencial eléctrico tiene una expresión vectorial. La aguja inscribe una deflexión positiva o negativa dependiendo de si el electrodo explorador de una derivación determinada enfrenta la cabeza del vector correspondiente con la carga positiva del dipolo, independientemente de que la fuerza eléctrica vaya hacia o se aleje del polo positivo de la derivación (Fig. 6.18).
Los aparatos de ECG tienen que evitar oscilaciones y distorsiones del ST debido a artefactos, lo cual en general se consigue si se utilizan filtros de baja frecuencia (paso alto) con un nivel de corte de 0,05 Hz para los filtros de rutina y de o 0,67 Hz o menos para los filtros lineares (García Niebla, 2009). Para evitar el temblor muscular a altas  frecuencias (paso bajo) el filtrado es necesario. Por lo general, la línea de corte recomendada es de por lo menos 150 Hz (hasta 250 para los niños). Se recomienda que los aparatos alerten automáticamente si se utiliza un corte de alta frecuencia muy bajo (?40 Hz) (Figs. 6.24 y 6.25).
Los aparatos de registro ECG, hasta hace pocos años, eran de inscripción directa de tipo analógico, lo que significa por definición continua y los registros del ECG por lo general se realizaban en papel termosensible. Sin embargo,  ahora  estamos inmersos en la era digital  ,  y  en  el  ámbito  de  la  ECG, esto ha dado lugar a la necesidad de que los aparatos sean portátiles, versátiles e interactivos, y los programas más funcionales. Casi todos los aparatos de ECG actualmente convierten la señal analógica de ECG en digital . La tasa inicial de  muestreo  durante  la  conversión  de  imagen  analógica  a digital es más alta que la tasa de muestreo que se utiliza para el procesado posterior. Este sobremuestreo se introdujo originalmente para detectar y poder registrar las espículas del estímulo del marcapasos, que generalmente son menos de 0,5 ms de duración.
Preferentemente, los aparatos ECG tienen que ser pequeños y compactos, y deben trabajar de manera integrada muy bien conectados con las redes del centro donde están ubicados, independientemente del tipo de tecnologías que utilicen. Estos sistemas permiten trabajar en línea y pueden implementarse para trabajos de telemedicina. Los ECG comprimidos son recomendables para la transmisión de datos y su almacenamiento. Lo ideal sería que el diagnóstico pudiera ser realizado por un experto en tiempo real a través de internet, y que  pudiera realizarse  el registro  en  múltiples escenarios (ambulancia, zonas aisladas, barcos, etc.), que, de lo contrario, no tendría una muy buena calidad de la asistencia debido a la ubicación geográfica o los costes económicos asociados (Fig. 6.19 B).
La medición automática de los diferentes  intervalos  (P, PR, QRS y QT) se deben realizar en diferentes derivaciones para detectar en cada complejo la parte  más  inicial  y  más final del registro. Merece especial atención la medición del intervalo QT (Fig. 7.6). Por último, aunque todos los aparatos presentan una interpretación automática por computadora, todos los diagnósticos informatizados  requieren  actualmente ser revisados por un médico (Kligfield, et al. AHA/ACC/HRS guidelines 2007) (ver Cap. 3).
 

 
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