Contenidos

Correlación entre el asa vectorcardiográfica y la morfología electrocardiográfica (Bayés de Luna, 1998; Coksey, 1977; Cabrera, 1958) (figs. 1.6, 6.16 y 6.17)

Las asas vectorcardiográficas (VCG) originan en las derivaciones del PF y PH diferentes morfologías ECG con complejos QRS más o menos anchos y que presentan deflexiones positivas, negativas o difásicas de acuerdo con la proyección de las mismas en el hemicampo positivo y negativo de las distintas derivaciones (Fig. 6.16). En la figura 1.6 se puede  ver  en VF y V2 la correlación entre la morfología del asa VCG y la morfología del ECG en VF y V2.
El   concepto   integrado   dipolo-vector-asa-hemicampo, que tiene en cuenta la correlación entre la curva ECG y el asa VCG, es crucial para la comprensión de la ECG clínica.
Hasta ahora hemos hablado de deflexiones ECG positivas, negativas o bifásicas, con el fin de simplificar su correlación con los hemicampos de las distintas derivaciones. Sin embargo, en condiciones normales, el complejo QRS, cuando se registra en las derivaciones situadas frente a la pared libre del ventrículo izquierdo (I, VL, V5 y V6), es generalmente trifásico. Utilizando como ejemplo las derivaciones I, II y III del PF y V1 y V6 del PH (Fig. 6.17), cuando en el PF el vector medio del  asa  de  QRS  está  situado  alrededor  de  60°,  la morfología es qRs, con un predominio de la positividad de la R en las tres derivaciones porque el vector principal 2 se encuentra en el hemicampo positivo de las mismas (más positivo en la derivación II). En las derivaciones I y II hay una «q» inicial y una «s» terminal debido a que el vector 1 cae en el hemicampo negativo de las derivaciones I y II, pero menos en el hemicampo negativo de I que de II, en cambio el vector III cae también en el hemicampo negativo de ambas, pero más en el hemicampo negativo de I que de II (la onda S es ligeramente mayor en I). La derivación III presenta generalmente una pequeña «q» en la derivación I, pero en general no hay «S» en la derivación III o es muy pequeña (Fig. 6.17 A). En la figura 6.17 B, utilizando la misma correlación, se entiende bien que en V6 se registra con frecuencia una  morfología  tipo  qRs  y  en  V1  una  morfología,  en  general, tipo rS sin r’ final.

 
 

 
Apartado anterior Siguiente apartado