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Propiedades de las células cardíacas

automatismo
 
El automatismo es la capacidad de algunas células cardíacas de producir estímulos que pueden propagarse a las células vecinas. Como se mencionó anteriormente, las células automáticas tienen un PTD ascendente (fase IV), y son las llamadas células de respuesta lenta. El impulso  que  transmiten estas células a las células contráctiles vecinas origina una brusca corriente de entrada de Na a través de los canales rápidos, células de respuesta rápida, con un PTD estable, y desencadena la formación del PAT de dichas células (células contráctiles y de Purkinje) (Figs. 5.2 y 5.3).
El nodo sinusal, en condiciones normales, es la estructura que presenta un automatismo mayor, seguido por el nodo AV y, en menor medida, por la red de Purkinje ventricular (Fig. 5.5). El automatismo aumentado o disminuido en el nodo sinusal y otras células automáticas, así como del miocardio contráctil
 
ventricular, explica muchas arritmias activas (taquicardias y complejos prematuros) y pasivas (bradicardia sinusal y ritmo de escape) (Cap. 17).
 
 
excitabilidad
 
Es la capacidad de todas las células cardíacas (tanto automáticas como contráctiles) de responder a un estímulo eficaz. Las células automáticas se excitan por sí mismas (excitación espontánea y activa), mientras que las células contráctiles responden a un estímulo propagado desde una célula automática (Figs. 5.5-5.11).
 
 
periodo refractario
 
Después de la fase de excitación, todas las células miocárdicas necesitan un cierto tiempo para recuperar su excitabilidad (periodo refractario). La recuperación de la excitabilidad en las células de respuesta rápida se alcanza a partir de un cierto nivel de voltaje y se correlaciona con la parte final del PAT (fase III) (recuperación de la excitabilidad voltaje dependiente), mientras que en las células de respuesta lenta, la recuperación de la excitabilidad es tiempo  dependiente. Esto significa que la excitabilidad no se recupera cuando la fase III alcanza un cierto nivel, sino cuando ha transcurrido un determinado periodo de tiempo, por lo general más largo que la duración del PAT (Tabla 5.1).
1 . En las células con la recuperación de la excitabilidad voltaje  dependientes,  se  han  observado  típicamente  cuatro fases de  refractariedad  que  se  correlacionan  con  diferentes partes del PAT (Fig. 5.10): a) la fase de inexcitabilidad total, independientemente  de  cuán  grande  sea  el  estímulo  aplicado, se corresponde con el periodo refractario absoluto (PRA) y ocupa gran parte de la sístole; b) la fase de los potenciales locales es un periodo muy corto durante el cual los potenciales se inician, pero no son capaces de propagarse. El periodo refractario efectivo (PRE) de la célula corresponde a la suma del PRA y la fase de los potenciales locales (A en la Fig. 5.10);
c) la fase de excitabilidad parcial, que corresponde al final de la fase III del PAT, es el periodo en que son necesarios estímulos supraumbrales para originar una respuesta propagada.
Esta fase corresponde al periodo refractario relativo (PRR) de la célula. La suma del PRE y el PRR equivale al tiempo de recuperación total (Fig. 5.10),  y d) la  fase de excitabilidad supernormal (FES) ocurre al final del PAT y al inicio de la diástole (fase IV). Durante este periodo, las células responden a estímulos infraumbrales (Fig. 5.13).
2 . En una zona o tejido del SEC, los periodos refractario funcional y efectivo se miden a través de la aplicación de extraestímulos auriculares cada vez más prematuros (Bayés de Luna,  2011).
3 . Clínicamente, el PRR en un ECG convencional empieza cuando el estímulo se conduce  más  lentamente  de  lo  normal. Por ejemplo, en la unión AV, un intervalo PR de referencia de  0,20 s se prolonga cuando se acorta el intervalo RR (taquicardización o complejos prematuros a 0,26 s) (Fig. 5.14 A-2).
Cuando el estímulo cae en el PRA de la uni.n AV queda bloqueado en la misma y no se conduce (Fig. 5.14 A-3).


 
Conductividad
 
La conductividad es la capacidad de las fibras cardíacas para  transmitir  los  estímulos  desde  las  células  automáticas a las vecinas . El estímulo se origina en el nódulo sinusal y se propaga a través de la SEC (Fig. 5.11). La conducción es diferente en las células  de  respuesta  rápida  (contráctiles  y  células del sistema His-Purkinje) (conducción regenerativa) y  las  células de respuesta lenta, sobre todo en las zonas AN y N de la unión AV y en la unión sinoauricular (conducción decremental) (Fig.  5.12).
La velocidad de conducción en el corazón viene determinada esencialmente por dos factores: a) la velocidad de ascenso del PAT (dV/dt de la fase 0), que es rápida en las fibras de respuesta rápida y lenta en las de respuesta lenta, y b) las características ultraestructurales. Las células estrechas (células contráctiles  y  de transición)  y  las  que no  tienen  discos intercalados (células P) conducen estímulos más lentamente que las células anchas, con muchos discos intercalados (células de Purkinje) (Fig. 4.14). Al pasar de una zona de células estrechas  a  una  zona  con  células  anchas,  la  conducción  se hace más rápida (del nodo AV al sistema His-Purkinje), y viceversa (Fig. 5.12).

Vulnerabilidad (Figs. 5.13 y 5.14)
El periodo vulnerable ventricular (PVV)  es una pequeña zona situada alrededor del pico de la onda T (Fig. 5.13).
Un estímulo que cae en esta zona puede provocar una fibrilación ventricular (fenómeno R/T) (Fig. 5.14 B-4). El periodo vulnerable auricular (PVA),  que se encuentra al comienzo del segmento ST (Fig. 5.13), es una zona en la que un estímulo auricular puede desencadenar una fibrilación auricular (Fig. 5.14 A-4).
 

 
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