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¿Qué és el electrocardiograma de superficie?

La ECG es el método estándar utilizado para registrar la actividad eléctrica del corazón. Podemos registrar el proceso de despolarización y repolarización a través de electrodos de registro (derivaciones) colocados en diferentes lugares del cuerpo.
El proceso de despolarización del corazón, de las aurículas y de los ventrículos (Cap. 5 y Figs. 5.16 y 5.18), empieza con la formación de un dipolo de despolarización (– ), que tiene una expresión vectorial (?), que avanza a través de la superficie de las células miocárdicas y siembra toda la superficie de las mismas con cargas negativas. Un electrodo de registro situado frente a la cabeza del dipolo de despolarización (vector) registra positividad (Fig. 1.2). Más tarde, em-pieza el proceso de repolarización con la formación de un dipolo de repolarización ( –) que también tiene una expre-sión vectorial. Durante este proceso la superficie exterior celular recupera las cargas positivas (véase antes).
Estos dos procesos presentan características específicas en las aurículas y los ventrículos (Fig. 1.2).
El proceso de despolarización auricular, cuando se registra en una zona cercana al ventrículo izquierdo (Fig. 1.2 A), origina una onda positiva pequeña llamada onda P ( ). Ésta es la expresión del dipolo de despolarización auricular (vector). 
El proceso de despolarización ventricular, que se produce más tarde, cuando el estímulo llega a los ventrículos, 
 
por lo general presenta tres deflexiones ( ), conocidas como el complejo QRS, que son la expresión de tres dipolos consecutivos (vectores). El primer vector origina una deflexión pequeña y negativa, ya que representa la despolarización de una pequeña área en el tabique, y generalmente se dirige hacia arriba y hacia la derecha. Desde una derivación colocada en el ventrículo izquierdo se registra como una pequeña deflexión negativa («q»). A continuación, se forma un segundo vector importante y positivo que corresponde a la onda «R». Ésta es la expresión de la despolarización de la mayor parte de la masa ventricular izquierda. La cabeza de este vector registra positividad porque se enfrenta con el electrodo de registros. Por último, hay un tercer vector, pequeño de despolarización ventricular que despolariza la parte superior del tabique y el ventrículo derecho. Se dirige hacia arriba y hacia la derecha, y se registra por el electrodo de registro en la zona del ventrículo izquierdo como una onda negativa («s») (Fig. 1.2 B).
Después de la despolarización de las aurículas y los ventrículos, se inicia el proceso de repolarización. La repolarización de las aurículas suele ser una curva suave que permanece oculta dentro del QRS (Fig. 1.2 D). La curva de la repolarización ventricular aparece después del QRS y se corresponde con el segmento ST isoeléctrico y la onda T (Fig. 1.2 C). Esta última se registra desde una derivación externa al ventrículo izquierdo como una onda positiva debido a que el proceso de la repolarización ventricular, como ya se ha mencionado y se explica en detalle más adelante (Cap. 5 y Figs. 5.24 y 5.25), se origina de forma opuesta a como ocurre en una célula aislada contráctil (Fig. 5.9). La repola-rización comienza en el lado opuesto a la despolarización. Por lo tanto, el electrodo de registro se enfrenta a la parte positiva del dipolo, o la cabeza del vector, y registra una deflexión positiva, a pesar de que el dipolo se aleja del mismo (Figs. 5.24 y 5.25). Así, pues, la repolarización del ventrículo izquierdo en el ECG humano (la onda T) se registra como una onda positiva, al igual que ocurre con la mayo parte del complejo de despolarización (QRS), en las derivaciones situadas cerca de la superficie del ventrículo izquierdo (Fig. 1.2).
El registro del ECG es lineal y la distancia desde un P-QRS-T a otro se puede medir en el tiempo. La frecuencia con que aparece esta secuencia está en relación con la frecuencia cardíaca.
El corazón es un órgano tridimensional. Para ver la actividad eléctrica de forma bidimensional en un papel o una pantalla, debe proyectarse al menos en dos planos, el plano frontal y el plano horizontal (Fig. 1.3).
La morfología del ECG varía según el lugar (derivación) desde el que se registra la actividad eléctrica. En general, ésta se registra en 12 derivaciones diferentes: seis en el plano frontal (I, II, III, VR, VL, FV), desde 120° a –30° (Figs. 6.10 y 6.11) (la parte positiva de VR, que es la que normalmente se registra, está situada a –150° [Fig. 6.11]) y seis en el plano horizontal (V1-V6), desde 120° a 0° (Cap. 6.1, Derivaciones, y Figs. 6.10 y 6.13).
Cada derivación tiene una línea que empieza en el lugar donde la derivación se ubica, 0° para la derivación I, o 90° para la derivación VF en el plano frontal (PF), y 0° para la derivación V6 y 90° para la derivación V2 en el plano horizon-tal (PH), por ejemplo (Fig. 1.3), y termina en el lado opuesto del cuerpo, pasando por el centro del corazón. Al trazar una ínea perpendicular que pase por el centro del corazón, po-demos dividir el campo eléctrico del cuerpo en dos hemi-campos para cada derivación, uno positivo y otro negativo (Fig. 1.3). Un vector que cae en un hemicampo positivo registra una positividad, mientras que si que cae en un hemicampo negativo registra una negatividad. Cuando un vector queda situado en la línea de separación entre los dos hemicampos, se registra una deflexión isodifásica (Figs. 1.5, 6.14 y 6.16).
Los diferentes vectores se registran como positivos o negativos dependiendo si se proyectan en los hemicampos positivos o negativos de las diferentes derivaciones (Figs. 1.3 y 1.5). Éste es un concepto clave para comprender la morfología de las curvas de ECG en las distintas derivaciones, que explicaremos con mayor detalle en el capítulo 6 (Fig. 6.14).

 
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